Este Parque Nacional de más de 53.000 hectáreas cuenta con valiosos fondos marinos, además de con uno de los pocos sistemas de dunas móviles de la Península Ibérica. Destaca sobre todo la marisma, un lugar de gran importancia para el paso, la cría y la invernada de miles de aves europeas y africanas. En invierno, las marismas pueden llegar a acoger a más de 200.000 aves acuáticas. En la foto, dunas y flamencos (J.S)